Mariano rompe otro record
Con su famosa atajada “La de Dios”, arrodillado ante el universo, los brazos abiertos y la mirada centinela clavada en el atacante, el arco quedaba del tamaño de uno de hockey. Por acá no pasarán, parecía decir el arquero surgido de las tierras de Carlos Tejedor, con su pirueta alegre al que un gol podía sentenciar al infierno. “Federer es un grande, no transpira, sale siempre igual. Tiene talento. Es tan grande, que aparte de jugar bien, hace jugar bien a los demás. En cambio, jugas con Nadal y te hace jugar mal…yo fui el Federer del arco”, fue una de las tantas cosas que dijo hace unos años, fiel a su estilo humorístico, provocador y con el ingenio que lo caracterizaba para jugar con las frases, despertar la polémica y alimentar su personaje en los medios de comunicación.
